SAETAS DE NUESTRA CORPORACION Y A NUESTRA TITULAR.

 

Queremos reflejar en este apartado una pequeña lista de saetas alusivas a nuestra Corporación y que en nuestro pueblo las llamamos “cuarteleras”, se cantan desde tiempo inmemorial por los hermanos de las corporaciones y cofradías, sin ser profesionales del cante, la mayoría de las veces son cantadas entre dos hermanos.

Si por Los Ataos preguntan.
Aquel Cordero Divino.
En el árbol de la pimienta.
Se estaban bebiendo el vino.
Puesto en la Plaza de Roma.
Anunciaba el pregonero.
Que suelten al “Barrabás”.
Y amarren al Nazareno.
En el patio de Caifás.
Cantó el gallo y dijo Pedro.
Yo no conozco a ese hombre.
Ni ese hombre es mi Maestro.
Dónde vas Judas malvado.
Enreoso y embustero.
Tú vendiste al Señor.
Sólo por treinta dinero.
Judas se condenó.
Porque en la Gloria no cupo.
Y por eso se ahorcó.
En la rama de un sauco.
Calle Santa Catalina.
Calle de las Reverencias.
Donde entran Los Ataos.
Y ocupan la Presidencia.
Judas se acerca a la Virgen.
Con una sonrisa falsa.
Le dice por qué te afliges.
Si sólo conmigo vasta.
Para qué tu Hijo se libre.
Sólo por treinta monedas.
Te vendió Judas imprudente.
Entregándolo a los judíos.
Dando un beso en la frente.
Dice Cristo a quién buscáis.
A Jesús de Nazareno.
Y al decir Cristo yo soy.
Todos a tierra cayeron.
Dice Pilatos que hacemos.
Yo no le encuentro delito.
A quién queréis que soltemos.
A “Barrabás” el maldito.
Y en cambio muerte le demos.
Oh Judas Iscariote.
Apóstol falso y traidor.
Vendiste en treinta monedas.
A Cristo Nuestro Señor.
Con brutales carcajadas
Aquellos viles sayones
A Jesús crucificaron.
En medio de dos ladrones.

Alusivas a la Virgen de la Guía, (nuestra titular).

Venid, pontanos venid.
A alumbrar con alegría.
A la Virgen de la Guía.
Que ya comienza a sufrir.
Eres Virgen la más bonita.
Con tu pelo anillado.
Gitana Pura y Bendita.
Por tos los cuatro costaos.
Las lágrimas de María.
Son cristalinos brillantes.
Torrente de pedrería.
Porqué llevas por delante.
A tu Hijo en la agonía.
Para que nadie te igualara.
Puso sus cinco sentidos.
El que tu rostro tallara.
Y a mí me da escalofríos.
Cuando te miro a la cara.
Eres Virgen la más bonita.
La del color bronceao.
Tu eres Reina del Cielo.
Y madre de Los Ataos.
Y qué bonita embarcación.
Tuvieron los Nazarenos.
Con su barquito a remolque.
Hasta llegar a San Telmo.