DIA DE LA CRUZ

La Corporación de los Ataos procesionan por primera vez tres figuras de la Corporación el año 1955, posteriormente las figuras son ampliadas por el hermano Fernando Galvez Silva en el año 1966. De ahí en adelante nuestra Corporación ha mantenido esta tradición hasta la actualidad.

Nuestros hijos reviven “en pequeño” la misma representación y el mismo drama de la Pasión que han celebrado sus padres y familiares unas semanas antes. Es nuestra cantera, es la escuela donde se matricularan para formar parte de la familia de los Ataos. Y nosotros debemos de ser sus maestros y enseñarlos a ser “mananteros”, dentro de la tradición, respeto y amor a la Semana Santa.
Hoy en día la primera procesión sale el sábado, que pasa a convertirse por Don Divino en el Sábado de Pasión “pequeño” , pues es su Virgen de la Guía Chiquita la que es procesionada por las calles de nuestro pueblo, con sus hermanitos que vistiendo la túnica negra y azul y acompañada por la banda de nuestra corporación.
 
 
El día 3 de Mayo “Día de la Cruz”, nuestra Corporación reúne a sus benjamines y ofrece chocolate y magdalenas que toman con toda la ilusión de un niño y con la esperanza de reavivar un cuerpo que ha dormido poco esta noche debido a los nervios y que sabe que la jornada será larga. Todos llegan nerviosos y con cara de poco descansar, eso si guapetones porque todas las madres que siente la Semana Santa como nosotros nos visten con la ternura infinita de ese amor que solo nos da una madre.
¡Que bonitos van esos ataos!...¡ Mira aquel que pequeño es ¡….¡Pobre Pedro, con lo que pesa el gallo!.. ¡Que barrabas más bajito!...¡Que bien desfila esos niños, lo hacen mejor que los mayores!. Frases que continuamente oiremos todo el día y que como un martillo nos irán recordando todo el día.
Ya de regreso al cuartel al mediodía, que bien nos viene a todos que los niños tenga hambre, (nosotros también tenemos), con rapidez cada uno ocupa un sitio privilegiado, y comer ese exquisito arroz que algunos padres han realizado y que se han sacrificado por todos nosotros. Quizás sea el motivo este el que propicie que el arroz salga buenísimo.
 
 
Y apenas sin tiempo, los padres que tienen que vestir a sus hijos en el turno de la tarde, bajan al ropero para ir preparando las ropas. Los niños que no se visten se arrimarán a un padre bonachón que sin protagonismo los invitará a un helado camino hacia el Calvario, así: ¡Todos contentos!.
En la ermita todos contentos, los padres tomaran un poco de Sangría que alivie sus presiones de la subida, los niños tomarán su famosa limonada y el ansiado bocadillo, que habremos preparado anteriormente.
 
De regreso al cuartel, algo que picotear y nos vamos a la calle la plaza. ¡ Como corre el tiempo!, luego llegamos a casa y nuestros hijos dispensa de nuestro Patrón, esa noche no rezamos, porque durante todo el día han representado la Pasión y Muerte de nuestro Señor.
Nerviosos esperaran al Domingo de Resurrección………………..y pasado este ¡Hasta el año que viene!, o mejor que pasen cinco o seis años, que ya quieren vestirse con nosotros en la Semana Santa Grande.

J.M.G.M.