LAS CRUCES DE LA VIDA.

 

Poesía recitada en la Comida de las Mujeres (Martes Santo), del año 2009


LAS CRUCES DE LA VIDA.
   
Cuentan que una santa un día  
  Sorprendida al escuchar
Muy triste se lamentaba.  
la voz que sonó tan clara
¡Desgraciada vida mía!  
obedeció sin rehusar
¿Habrá otra cruz más pesada? 
volviendo presta la cara.
Miro alrededor y compruebo 
Vio tras de sí, muchas cruces
Vidas muy afortunadas,
que en tamaño le doblaban,
sus caminos son senderos
al suelo daban de bruces
de rosas rojas y blancas.
Los hombros que las cargaban.
Son cruces tan ligeras
Los caminos, aún más bruscos
que apenas puedo apreciarlas,
divisó muy temblorosa,
todo lo allana en sonrisas,
y los destinos más lejos,
sin cuestas, sin penas amargas. 
Con cargas más dolorosas.
Mi camino, espina y rémora
Con su vida comparó
con cuestas muy empinadas.
y vio la luz a la primera.
La cruz que mi hombro carga
¡Si su cruz era pesada
Me abate de tan pesada.
su carga era ligera!
Cavilando en su pensar
No vale pues lamentarse
Oyó una voz que gritaba.
 de nuestra cruz y dolor
¡Déjate de lamentar! 
sin mirar atrás y compararse
Y vuelve atrás tu mirada.
¡Que las hay mucho peor!
María Teresa López Cosano